domingo, 9 de febrero de 2014

Reseña: Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra



El 28 de septiembre de 2012 (vaya, ¡cómo pasa el tiempo!) decía en el blog estas palabras:
Cuando uno se topa con un título como Charlie Marlow y La Rata Gigante de Sumatra, puede llegar a pensar muchas cosas, pocos pensarían que se trata de una de las últimas aventuras del legendario detective de la calle Baker. Pero en efecto lo es, o al menos eso es lo que asegura su autor Alberto López Aroca, quien en el pasado ya nos ha deleitado con muy buenas obras como Estudio en esmeralda o Sherlock Holmes y los zombies de Camford (como puede verse, no es necesario ser un Holmes para notar un patrón aquí).
      En cualquier caso, Alberto nos ha obsequiado a través de su blog (ya sea en descarga directa u online) los dos primeros capítulos de su próxima novela. Y bien, tras leerlos sólo puedo decir que promete, y promete mucho. Quizá el inicio no nos diga mucho (quizá), algunos caballeros ingleses de finales del siglo XIX hablando como caballeros ingleses del siglo XIX, pero después de pocas líneas nos topamos con un nombre conocido, Mycroft Holmes (hermano del detective) y a partir de entonces ya podemos comenzar a darnos cuenta de dónde estamos parados (o quizá no).
      Poco después nos topamos con un par de referencias extrañas, el Club Diógenes, y el navío Matilda Briggs (una relación muy sutil aunque interesante con el famoso barco fantasma Mary Celeste, en el que el mismo Conan Doyle mostró interés. En definitiva, la cosa pinta bien. Y justo cuando comenzamos a ansiar saber más, el segundo capítulo llega a su final, dejándonos con algunas dudas: ¿qué es exactamente el Club Diógenes?, ¿en qué consiste el cargamento del Matilda Briggs?, ¿los personajes son realmente lo que creemos que son?, ¿son estas las preguntas adecuadas?
Sólo el tiempo lo dirá, mientras tanto no le pierdan la pista a esta prometedora historia que esperemos pronto salga a la venta.


Y así fue. A finales de 2012 esta obra vio la luz, sin embargo por cuestiones que no vienen al caso mencionar aquí, no me fue posible darme a su lectura sino hasta hace unos cuantos días.
Decir que me ha encantado y que es de esas lecturas que uno está seguro que lo acompañara durante mucho tiempo, es poco. Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra es una GRAN obra, un homenaje al maestro de Baker Street y una autentica gozada para todos aquellos que todavía después de tantos años siguen con gran interés las andanzas del primer detective consultor del mundo.
Pero no nos adelantemos y veamos, sin develar importantes aspectos de la trama, qué nos encontramos dentro de las páginas de Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra. Todo inicia con un grupo de caballeros que en una anodina reunión son deleitados con una extravagante historia protagonizada por un marinero de nombre Charles Marlow y un misterioso y poco convencional explorador noruego llamado Sigerson. Ambos hombres son comisionados por El Club Diógenes o lo que es lo mismo, por el señor Mycroft Holmes, para localizar un navío de carga llamado Matilda Briggs. El cual no sólo está relacionado con otro barco, el misterioso y celebre Mary Celeste, sino también con un peculiar caso del detective de Baker Street, el de la Rata Gigante de Sumatra, el cual nunca fue recogido por Watson, ya fuera porque Holmes jamás le compartió los detalles, o bien porque éste no le permitió poner por escrito los detalles del caso.


Sin embargo, poco importa si el mundo está o no preparado para conocer la verdad sobre los sucesos ocurridos en cierta misteriosa pero familiar isla, lo que allí moraba y las extravagantes personalidades que se dieron cita en ese lugar, pues Alberto no tiene el menor inconveniente en contarnos todos los detalles, incluyendo algunos ciertamente extraordinarios, como el truculento encuentro entre Sigerson el noruego y cierta diosa antigua, tras lo cual les aseguro que no podrán volver a ver a Holmes de la misma manera.
Francamente no sé qué esperaba de Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra, pero cada página es un continuo maravillarse y no querer parar, pues los sucesos que nos son narrados están tan bien presentados y muestran una secuencia de hechos tan interesante que es difícil que uno quiera abandonar la lectura. Y es que encontrar al elusivo Matilda Briggs es sólo el primer paso a una aventura mucho más grande, la cual no termina en el libro, ni siquiera dentro del Canon Sherlockiano ni tal vez en cierta película de ciencia ficción muy famosa, de la cual se han hecho diversos remakes, protagonizada por cierta creatura de colosales dimensiones.


Sin lugar a dudas Alberto López Aroca demuestra ser un gran mitógrafo creativo y un magnifico narrador, pues en las páginas de su obra se despliegan una enorme cantidad de lugares, situaciones y personajes que nos remiten a imaginarios ya conocidos de antemano. Por supuesto, no todos ellos son fácilmente reconocibles, pues apenas si están insinuados o se encuentran tan bien trabajados que aunque resultan familiares cobran nuevos significados en una trama que se complejiza y enriquece con cada palabra que se lee.
A pesar de lo anterior, la lectura es bastante fluida y aunque la cantidad de información y referencias que se vierten en ocasiones pueden parecer muchas, al final de la novela el autor nos ha obsequiado un magnifico índice onomástico repleto de información que no sólo enriquece y aclara varios aspectos de la novela, sino que también invita a conocer otros imaginarios injustamente pasados por alto demasiadas veces.
En términos narrativos tengo que decir que la obra es impecable, las descripciones no son exhaustivas, pero si suficientes para ponernos en sintonía que lo que ocurre, lo que dada la naturaleza de lo narrado es más que apropiado. Los personajes actúan tal y como deben y no es nada difícil ponernos en su lugar y sufrir las aventuras y desventuras que continuamente les presenta el argumento. Mención especial merecen el capitán Marlow, con ese léxico tan florido, su fijación por cierta joven de veintitantos, la cual está desafortunadamente muy, pero muy lejos de su alcance (de él y de cualquier hombre con los pies sobre la tierra) y su carácter aventurero y un tanto neurótico; el noruego Sigerson que no es quien dice ser, pero que es como debe ser; el profesor Severus Magog Sivane, malvado e inteligente hombrecillo a quien le debemos todo el desaguisado y el cazador/coronel que sigue la pista del noruego para saldar una antigua deuda que lamentablemente no pudo saldar en su momento por no tener (lo que es de sorprender) a la mano su letal instrumento. 


Y si bien esta aventura sherlockiana no cuenta con la aparición del buen doctor Watson, pues sucede en el periodo en el que el detective se encontraba muerto para la opinión pública, sí que hay un Watson en la historia, uno del todo inesperado, sorprendente y destinado a grandes, grandes cosas. Su aparición es por demás curiosa, no exenta de humor y por extraña que sea, encaja muy bien en la trama. No revelaré quién es este “otro” Watson para no arruinarle la grata sorpresa a nadie, aunque sí puedo decir que es un personaje bastante conocido y muy ligado a la isla en la que vive.
Siguiendo con el apartado de personajes, tengo que admitir que Alberto fue muy inteligente al darle el protagonismo a Charlie Marlow, pues de este modo Holmes puede ser Holmes y así hacer lo que mejor sabe hacer sin que se le saturara argumentalmente o en los diálogos, pero sin duda su protagonismo a lo largo de la historia se deja sentir.
No diré nada más, pues temo que la hacerlo ya pueda estar revelando elementos de la trama que es mejor cada uno descubra por sí mismo, así que sólo me limitare a decir que Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra es una novela imperdible que en lo absoluto desentona con el Canon establecido por Conan Doyle y cuya continuidad queda más que demostrada en su final, que será del agrado no únicamente de los seguidores de Sherlock Holmes o para los que gustan de las obras de mitología creativa, sino para cualquiera que disfrute de la buena literatura.


Me olvidaba de mencionar, pero esta magnífica obra tiene una breve epilogo llamado: La Rata Gigante de Sumatra en el Oeste, en donde se da cuenta del destino de uno de los personajes más misteriosos, así como una continuación: Los náufragos de Venus, la cual se encuentra disponible desde hace unas semanas. Todas estos trabajos pueden adquirirse en la tienda del autor: Obras a la venta de Alberto López Aroca

¿Quién es este extraño sujeto?
Tal vez la respuesta se encuentre en Venus...

Características
Título: Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra
Autor(es): Alberto López Aroca
Tema: Aventuras, ciencia ficción. Sherlock Holmes
Editorial: Academia de Mitología Creativa "Jules Verne"
Edición: Primera, rustica
Año: 2012
ISBN: En tramite
Páginas: 304
Precio: 18€

Lo mejor
La obra en su conjunto es una auténtica maravilla repleta de aventura, humor, deducciones, intrincadas referencias y grandes personajes. Su respeto al Canon Sherlockiano. El gran diseño del libro, sobrio, elegante y minimalista.

Lo peor
Este es uno de esos casos, escasos por desgracia, en los que aunque uno lo quiera no es capaz de señalar puntos negativos. Tal como he dicho, una lectura que no se olvidará con facilidad.

sábado, 8 de febrero de 2014

El regreso a La Biblioteca de Papel



Bueno pues retomo este proyecto después de varias semanas de abandono. Y lo hago trayendo diversas novedades que iré desglosando poco a poco (no todas en esta entrada).

 
Para comenzar, febrero está siendo un mes muy importante para el steampunk con el evento internacional “Steampunk Hands Around the World”, el cual básicamente es un esfuerzo colectivo multicultural para impulsar y promover el steampunk como forma de exploración y manifestación artística. Como es de suponer, este pequeño espacio también se sumará a esta propuesta, todavía no podría decirles de qué manera, pues yo mismo lo ignoró, pero no pierdan la pista del blog para enterarse, mientras tanto, busquen en la red algo sobre el evento, pues les aseguro que no se arrepentirán.


Febrero también es el mes de nacimiento de una nueva revista electrónica llamada La Posada del Terror, una propuesta interesante en la que un servidor se ve involucrado junto con personas de mucho talento en diversos campos de la cultura. Sé que es demasiado pronto como para adelantar nada, pero visto el entusiasmo de quienes laboramos en ella y el gran recibimiento que está teniendo, no creo equivocarme al decir que La Posada dará dentro de poco tiempo mucho de qué hablar.
Apropósito de nacimientos, en febrero, pero de 1828 nació el escritor especulativo Jules Gabriel Verne, no el primero pero sí uno de los más importantes escritores de ciencia ficción que el mundo a conocido y un referente obligatorio para todo narrador steampunk (y retrofuturista en general). A él le debemos grandes obras como Veinte mil legua de viaje submarino, La vuelta al mundo en ochenta días, Viaje al centro de la tierra y otras tantas que desde su publicación han echado a volar la imaginación de miles de personas. Si usted, apreciable lector todavía no lo ha leído, esta es una buena ocasión para comenzar.

 
Finalmente, pero no por ello menos importante, quiero hablarles un poco sobre un proyecto cultural creada e impulsado de la nada por dos chicas de muchísimo talento y que me parece tiene que ser conocido (y reconocido, por supuesto). El proyecto se llama La Casa de Raíz y en palabras de sus creadoras es: “un proyecto alternativo que tiene la iniciativa de fomentar la educación creativa, lúdica y experimental a través de talleres de arte, ecología, sensibilización y procesos creativos, en donde la contribución y el compromiso responsable hacia nuestra comunidad difunda una consciencia de amor y respeto a nuestro entorno, nosotros mismos y el planeta”.
Sus talleres, cafetería, venta de pan artesanal, galería de diseño mexicano, pasillo de exposiciones, cine club y biblioteca, intentan hacer de Casa de Raíz un centro de reunión y exploración no únicamente para artistas y bohemios, sino también para niños, cuya curiosidad y entusiasmo natural encontrara tierra fértil en ese lugar que al menos a mí ya me ha capturado.
Cualquier interesado puede encontrar la Casa de Raíz en la siguiente dirección: Calle Abasolo no. 127, colonia El Carmen (frente al sitio arqueológico El Cerrito de los Melones), en la ciudad de Texcoco, Estado de México. Igualmente pueden enterarse de las actividades que ahí se realizan gracias a su página de Facebook: La Casa de Raíz
Espero que de serles posible se den una vuelta por la Casa y ayuden a prosperar a tan interesante e importante proyecto.